intenciones. programa de actuación.
Frente a una etapa llena de incertidumbre respecto al futuro de la ordenación del ejercicio profesional, esta candidatura se propone como principal objetivo devolver al Colegio de Arquitectos la capacidad para cumplir con sus finalidades básicas, recogidas en el Capítulo I de la Ley 6/1997 de Consejos y Colegios Profesionales de la Comunidad Valenciana.
Entendemos que, siendo los colegios profesionales corporaciones de derecho público, reconocidos por la Constitución, amparados por el ordenamiento jurídico, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines, debemos reforzarlos mientras existan, puesto que son nuestra única herramienta legal que tenemos y volcarlos en el cumplimiento de sus fines esenciales.
LOS FINES ESCENCIALES DE ESTA CORPORACIÓN SON:
a) La ordenación de la profesión, dentro del marco legal respectivo, en el ámbito de
su competencia en beneficio tanto de la sociedad a la que sirven como de los
intereses generales que le son propios.
La ordenación de la profesión ha pasado de ceñirse a los límites del territorio español a poder desarrollarse en toda la Comunidad Europea.
Las competencias y atribuciones que en los distintos países europeos se otorgan al título de arquitecto son muy diferentes. Los arquitectos españoles, conocedores hasta hoy del arte y la técnica de construir y poseedores de un título general que se nos presentó como única opción, podemos salir ampliamente perjudicados si no se calibra con precisión las competencias y atribuciones de cada país.
También sale perjudicada la sociedad puesto que actualmente hay arquitectos poseedores de títulos expedidos en otros países que carecen de las competencias que se presumen en los arquitectos españoles (como urbanistas, calculistas, etc.) y que aquéllos nunca han adquirido.
En este contexto de competencias existen indeterminaciones y vacíos que debemos plantear y resolver de la mejor manera posible, y ello solo puede plantearse desde el Colegio. Es complejo, pero nada peor que no plantearlo.
En cuanto a la ordenación de la profesión, hay también muchos vacíos dentro del ámbito de nuestras propias fronteras. Las distintas formas en las que trabajan hoy los arquitectos requieren una revisión.
Se sigue actuando desde el Colegio como si el arquitecto fuera tan sólo el profesional liberal que trabaja desde su estudio, considerando las demás formas de trabajo como secundarias o provisionales. Esto ha dado lugar a una desprotección ante la aparición de figuras que prácticamente imposibilitan que el arquitecto pueda realizar su trabajo con el rigor y la independencia necesarios.
Nuestro objetivo es avalar todas estas formas de trabajo y tratar de que se incluyan en el marco legal que permita desarrollar con la máxima excelencia nuestra profesión.
b) Vigilar el ejercicio de la profesión, facilitando el conocimiento y cumplimiento de todo
tipo de disposiciones legales que afecte a cada una y haciendo cumplir la
ética profesional y las normas deontológicas que le sean específicamente propias,
así como velar por el adecuado nivel de calidad de las prestaciones profesionales
de los/las colegiados/as; para ello se promoverá la formación y perfeccionamiento
de éstos.
Entendemos que en este punto, es en el ÚNICO que el Colegio, en menor o mayor medida, está siendo efectivo y, por lo tanto, realizaremos una labor de continuidad en lo que respecta a cursos de formación, información sobre disposiciones legales, etc.
Entendemos también que, como arquitectos, debemos ir por delante y no por detrás de las leyes y puesto que muchas de las formas que tenemos hoy de proyectar y construir se están presentando como insostenibles desde hace mucho tiempo, el Colegio debe facilitar la información acerca de esta insostenibilidad, y propiciar tantos cursos, foros y plataformas de investigación como sean necesarios para que podamos volver a decir, en términos reales, que la arquitectura y el urbanismo que estamos haciendo se perfila como beneficio.
Queremos plantear cursos más amplios enfocados en esta dirección.
En cuanto al cumplimiento de la ética profesional y las normas deontológicas, entendemos que no siempre el Colegio actual vela por ellas.
c) La defensa de los intereses profesionales de los/las colegiados/as y
la representación exclusiva del ejercicio de la profesión.
El Colegio debe velar por un desarrollo ordenado de la libre concurrencia profesional, que es inherente al ejercicio del trabajo del arquitecto, evitando los atropellos en todos los ámbitos.
Entendemos que, para ello, el Colegio debe tomar la iniciativa e ir por delante, vigilando, con antelación, la transparencia y publicidad de todos los contratos con la administración y con las empresas que gestionan dinero público, y evitando permanentemente que se cometan irregularidades en cuanto a las firmas de contratos, falta de información, etc.
El Colegio debe también ser interlocutor ante estos organismos, no sólo denunciando y publicitando cualquier irregularidad, sino proponiendo formas de concurso público sensatas, eficaces y lo menos gravosas posible para nosotros.
[el Colegio] Debe proponer también que, en el caso de formas de contratación antes inauditas y ahora cada vez más extendidas (promotor con arquitectos contratados) se creen figuras legales que imposibiliten el mando absoluto del promotor que, sin duda, engulle cualquier posibilidad de realizar nuestro trabajo con rigor.
El Colegio debe denunciar también cualquier concurso de planteamiento inadecuado.
No nos queremos extender porque creemos que una de las principales cosas que tenemos que conseguir es posibilitar, facilitar y fomentar la participación activa de los arquitectos en todas estas cuestiones. Deseamos que durante la campaña acudáis a las reuniones que celebremos en Castellón, Valencia y Alicante para debatir todos estos temas y cuantos a vosotros os preocupen y consideréis que están dentro del marco de competencias incumplidas o mejorables del Colegio.
Proponemos también que la economía del Colegio sea total y absolutamente transparente y esté al alcance de cualquier colegiado en cualquier momento.
No queremos acabar esta reflexión sin decir que,
AUNQUE LOS CARGOS ELECTOS NO ESTAN LLEVANDO EN ABSOLUTO EL COLEGIO POR EL CAMINO OPORTUNO, MUCHOS DE LOS PROFESIONALES QUE TRABAJAN DESDE HACE AÑOS EN ESTE COLEGIO HAN REALIZADO Y REALIZAN UN TRABAJO SERIO Y ÚTIL PARA TODOS.
Pero esto no es suficiente.
LOS FINES DEL COLEGIO ESTAN CLARAMENTE DEFINIDOS Y SI SE OBVIAN , ESTA INSTITUCIÓN QUE DA CONVERTIDA EN UNA ESPECIE DE TÍMIDA ASOCIACIÓN CULTURAL O EN UNA OFICINA DE TRAMITACIÓN DE PAPELES.